Aquel delito que cometí
Me ha dejado frío y sombrío
Yo que tanto, y tanto lo pensé
Y aquella alma, al fin asesiné.
Era un alma dulce e inocente
Pero algo habría ocurrido
Una fuerza mayor me había acometido
Y en inoportuna hora ella se fue.
Sus últimas palabras sonaron muy adentro
…....................................... Muy adentro
Fue entonces cuando me dí cuenta
Que no me era ajena.
Esa alma era más que mi hermana
Me pertenecía a mí más que a nadie
Fue cómplice de mi delito
Ella también lo hizo.
Alimentada por el odio
Jugó muy fuerte con la vida
Y arrinconada en una esquina
Aquella alma se arrodilla.
En aquel lugar sólo hubo dos cosas
Mi cuerpo arrojado, y el revolver en mi mano
La mancha de sangre se había extinguido
Díez horas después del suicidio.
Tuve la mayor fortaleza para
Poner el arma en mi boca
Apreté el gatillo
Y todo se lo llevó, el vacío…
En el interior del cuarto, el nocturno de Chopin sonada a alto volumen.
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